Taller de creación literaria

¡Enhorabuena!

En este blog encontrarás algunas herramientas para que plasmes en papel el cuento o novela que tienes en mente. La mayoría de los aprendices creen tener una mágnifica trama (y muchos la tienen) pero sus escritos no son comprendidos por quienes los leen.
La mayoría de los cursos de creación literaria están fuera del alcance económico de los habitantes de Latinoamérica y, por desgracia, es mucho el talento que se queda en el olvido por falta de apoyo.
Este sitio pretende auxiliar con algunas herramientas a quienes deseen concretar sus proyectos literarios. No hay un curso que te permita convertirte en escritor. Son la práctica, el análisis de textos y las críticas los elementos que te harán sobresalir en este medio.
Esperamos tu participación en este blog que constantemente crece.
El equipo de marenproa.com

Lección 8. Personajes.

Debemos cuidar de no repetir temperamentos ni formas de expresión corporales o verbales en los personajes. Cada uno tendrá sus características propias que el escritor debe cuidar, respetar y preservar a lo largo de todo el texto.
En ocasiones, nuestra intuición y el conocer a diversas personas en las que nos apoyamos para crear los personajes son suficientes para imaginar cómo reaccionarán en la trama. Se vale apoyarnos en alguna página de internet o texto donde se describan los diversos temperamentos. Algunos psicólogos se basan en el sanguíneo, flemático, melancólico y colérico. Otros trabajan con las combinaciones colérico, apasionado, sanguíneo, flemático, nervioso, sentimental, amorfo y apático. No se trata de realizar estudios profundos, simplemente el escritor trabaja con "personas" (sus personajes) y debe conocer lo mínimo de ellas.
Partiendo de lo anterior, no es verosimil que, al describir a Juan como una persona de temperamento colérico, al descomponerse su auto en medio de la autopista que cruza el desierto diga a su acompañante:
─No traemos llanta de refacción ni existe forma de comunicarnos al siguiente poblado. No te preocupes. Las cosas suceden por algo. Respira profundamente y trata de tranquilizarte como yo. Disfrutemos del paisaje. En cualquier momento alguien puede pasar y brindarnos su ayuda.
Ejercicio: Crea un fragmento de novela donde participen dos personajes masculinos o femeninos. Trata de dar a cada uno las voces acordes a sus temperamentos.
Ejercicio: Analiza los personajes principales de la última novela que leíste. Trata de identificar cómo es cada uno. ¿Son verosimiles sus acciones con su lenguaje?

Lección 7. Verosimilitud.

Traspasar las paredes, hablar con seres fantásticos, volar, ser inmortal, amanecer un día sin nariz... son sólo algunas imágenes que la literatura nos ha ofrecido a través de diversos autores. Y, a pesar de ser acontecimientos irracionales, traspasan cualquier crítica y nos cautivan por su verosimilitud.
Oscar de la Borbolla en su texto Manual de Creación Literaria nos sugiere que los hechos fantásticos se vayan introduciendo paulatinamente en la trama para no generar un choque con la racionalidad del lector. Como escritores, no debemos subrayar demasiado las características para no agotar al personaje. Es decir, si una mujer sabe la receta de un guisado que gusta a todo el mundo y eso la hace querida en su pueblo, también escribiremos sobre sus sentimientos, conflictos internos, etc.

"Corríó hasta la cueva. Le provocó miedo entrar, pues no sabía si encontraría algún animal que pudiera hacerle daño. La oscuridad estaba en su contra. El alud se acercaba. Pidió permiso para entrar a los seres protectores del lugar; éstos le contestaron con un murmullo que no entendió, pero que le pareció amigable. Luego, una niña apareció a sus espaldas y lo empujó adentro. La nieve tapó la cavidad en ese momento."

¿Es verosímil el anterior texto? Justifica tu respuesta.
Ejercicio: Crea fragmentos de cuentos donde ocurra algo fantástico o irracional. Trata de no lanzar de golpe los acontecimientos clave. Pide a otros su opinión sobre la verosimilitud de los trabajos. Se sugieren de ocho a diez textos elaborados con esmero.
Ejercicio: De algún cuento o novela que hayas leído, haz el análisis de la verosimilitud de al menos tres acontecimientos importantes de la trama.

Lección 6. Detalles.

Lee el siguiente fragmento:

"Ella esperaba el autobús. Un tipo alto, robusto y malencarado caminaba en el arroyo vehicular sin temor alguno, pues en esa ciudad, después de la lluvia, la gente gustaba de permanecer en casa. Los vehículos, entonces, eran pocos. El autobús no aparecía. La noche empezaba a caer. La joven escuchó asqueada un escupitajo que lanzó el tipo y que, al pasar a su lado, salpicó su vestido de agua sucia de un charco aledaño"

¿Qué detalles sobran? Sólo que el personaje varón juegue un papel primordial en la trama de la historia, poco importa que sea alto, robusto y malencarado. Son descripciones que alejan al texto de su objetivo.

De forma común cometemos este tipo de errores. Escribimos de más. Pensamos que así ambientaremos la narración y acabamos abrumando al lector. Para ambientar debemos ser sobrios. La imaginación del lector debe ser exitada.

Ejercicio:
  • De algún texto que hayas realizado, revisa si los detalles excesivos pueden ser eliminados.
  • Lee un cuento corto de Horacio Quiroga o Augusto Monterroso y analiza si hay detalles innecesarios.

Lección 5. Para quién escribir.

Ya tienes la idea, la trama y hasta el final en mente o en un borrador. ¿A quién va dirigido tu texto? Quizá la historia que escribiste sobre lo que aconteció a la vecina no sea del interés de muchas personas. Es decir, si lo que planteas no me interesa como lector, no logras tu objetivo. Pero si escribes un cuento en el que un personaje es testigo de los amoríos de una vecina y, por alguna circunstancia, se encuentra en medio de ellos convirtiéndose en protagonista, el texto cambia y, de acuerdo a tu experiencia y dedicación, lo haces intenso.
En ocasiones escribimos para liberar recuerdos que nos perturban (catarsis), y pensamos que la intensidad es suficiente para tener un texto interesante, mas nuestros lectores quedan atónitos por no comprender lo que quisimos expresar. Fue bueno escribirla, necesitabamos hacerlo, pero no significa que sea bueno, a menos que la trabajes, corrijas y construyas una trama.
Siempre ten presente que el éxito de tus textos dependerá del arpazo que lanzas al lector para que, al cerrar el libro, espere la menor oportunidad para abrirlo de nuevo.
Ejercicio: A partir de la frase:

"Todo era verde. Los otros colores dejaron de existir. El texto de la publicidad en las calles desapareció, mas bien, se fusionó con el fondo que lo sostenía. Ramiro se detuvo y observó a su alrededor tratando de comprender lo que sucedía. Buscó la mirada de alguna de las personas que caminaban. "

Haz los borradores de tres historias distintas dirigidos a lectores diferentes.

Ejercicio: A partir de la frase:

"Corrió en el andén. El tren estaba por llegar en unos segundos. La gente que venía en contrasentido se apartaba. El silbato de la locomotora se escuchó. "

Haz los borradores de tres historias de distinto género.

Lección 4. Qué escribir.

En este lugar, el lector y escritor potencial ya debe tener una idea de lo que desea realizar: cuentos, novelas, poemas o ensayos. El siguiente punto es el tema. Se debe escribir sobre lo que se domina. ¿El lector podrá hacer una novela sobre Túpac Yupanqui a partir de que es gobernante, o sobre el momento en que Maximiliano de Habsburgo es fusilado por el presidente Benito Juárez? A menos que tenga conocimiento sobre el tema, momento histórico, geografía, modo de vida y algunos otros elementos, sí lo hará. De lo contrario su texto estará plagado de errores.
Lee con atención el siguiente fragmento:
"El niño contestó:
─No creo que el señor, del cual tuvo usted la amabilidad de hablarme ayer, esté involucrado en el robo en el que María, la segunda esposa del dueño de la fábrica, fue la víctima."
Un niño, salvo que tenga una madurez precoz, no habla de esta forma. El autor no domina el lenguaje sencillo de los menores y, por tanto, su escrito es inverosimil. Debemos auxiliarnos de nuestro bagaje cultural y, de ser posible, ampliarlo.
Ejercicio: Busca algún cuento corto y analiza si el autor dominaba el tema. Sé minucioso. Hasta a los grandes escritores se les encuentran detalles. Te sugerimos a Horacio Quiroga y Augusto Monterroso.

Lección 3. El oficio.

El escritor no es aquel que se sienta y llena cuartillas. El oficio, como vimos en la lección dos, requiere de gran disciplina. Orham Pamuk nos comparte en su escrito "La maleta de mi padre" que su labor diaria es de mínimo diez horas y que, en ocasiones, a lo mucho avanza una cuartilla. Libros de gramática, redacción y ortografía no deben faltar a un lado de la computadora. En la red hay sitios que lo sacan a uno del apuro y nos proporcionan los sinónimos o antónimos que necesitamos, pero no son tan completas como un buen texto con ejemplos y acepciones.
Los aprendices piensan que ellos "plasmarán el talento" y serán los correctores de estilo quienes hagan el trabajo de limpieza. Nada más erróneo que eso. El escritor debe verificar sus textos. El escritor debe saber escribir.
Además, tres son las actividades que se deben realizar activamente:
  • Leer mucho.
  • Escribir
  • Consultar con el que tiene más experiencia.

Para algunos no es fácil llevar a cabo el tercer punto. Si no tienes la oportunidad de recibir críticas sobre tus textos, puedes consultar el blog ...... . Te recomendamos que, antes de publicar en la red, registres los trabajos en la oficina de "Derechos de Autor" de tu país.

Lección 2. Autoanálisis

En este punto trataremos de los elementos básicos de todo escritor.
  • Talento. Aunque en el medio haya muchos que no lo posean y que han sobresalido por algunos artilugios, es importante que identifiquemos si tenemos las facultades para poder romper lo blanco de la página con una serie de ideas que constituyan un cuento, novela, poema o ensayo. Esa serie debe llevar un orden (o desorden) que generen una trama. ¿Qué escribimos? El abanico de posibilidades es grande: un diario personal, cuentos cortos, frases motivacionales, los capítulos de una novela. ¿Es de interés para los demás lo que escribo?
  • Intuición. Esa percepción clara e inmediata de una situación, sin necesidad de razonamiento lógico es vital en todo escritor. De imágenes irracionales surgen excelentes tramas. ¿Anoto los sueños que tengo? ¿Llevo una libreta siempre que recoja las ideas que me llegan en el momento menos esperado?
  • Voluntad. Nunca se acaba de aprender el oficio de escritor. Cuando se analizan los textos escritos apenas semanas atrás y que se creían terminados, la frustración puede llegar al darse el autor cuenta que no son tan interesantes o fluidos como creía. A veces hay que corregir, otras modificar y, en muchas ocasiones, destruir.No cualquier persona resiste este ritmo. Por ello es importante saber que si nos dedicaremos al oficio de escritor debemos cargarnos de pasión, sacrificio y entrega. ¿Cuántos textos he corregido en la última semana? ¿Me he tomado unos minutos, al menos, todos los días para escribir?
Ejercicio: Responda las preguntas de cada viñeta y reflexione sobre su oficio de escritor potencial.